Abandonar Monterrey

Por Cosijopi Montero / Director de Reforestación Extrema

Los centros urbanos adquieren su identidad con la suma de los valores y deseos de las personas que los habitan. Los espacios públicos son un reflejo de la gente.

¿Qué pone en evidencia la catástrofe ambiental y urbana?  La ciudad nos escupe, nos insulta, nos mata. El abandono de sus banquetas, parques, camellones, plazas, es un reflejo del desinterés, desamor y la traición. Los foráneos vienen y se comportan a la altura de lo que observan que los locales le hacen a la ciudad. Nadie la defiende.

Lo vemos en la destrucción de sus montañas o para construir casas o para obtener materiales para construirlas, las cañadas y ríos convertidos en depósitos de pestilente basura, drenaje sanitario, industrial y peligroso escombro; la sustitución de áreas verdes y el robo de baquetas para entregárselas sumisamente al auto para que sigan, con total impunidad, contaminando el aire y provocando peligro a miles de seres humanos. El auto se ha convertido en la máxima aspiración y necesidad en una ciudad que no ha podido en 40 años crear un transporte público digno, moderno, seguro, eficiente, barato.

Banquetas que se convierten en bodega de todo lo que no cabe o no queremos en nuestras casas: desechos, escombro, muebles viejos, puestuchos gracientos de tacos, asquerosa basura doméstica. Los pestilentes vendedores ambulantes, productores del mayor caos urbano en las calles de Monterrey.

Promovemos que ciertas personas tengan como máxima aspiración emigrar a la Ciudad de México o Guadalajara o bien a otra ciudad fuera del país, en donde puedan obtener tranquilidad que aquí no pueden. Miles de estudiantes graduados de la UANL, el Tec, la UDEM, la UERRE, buscan largarse de aquí. Nuestro mayor tesoro, los jóvenes con talento, no ven a Monterrey como la ciudad en donde se puedan desarrollar como personas exitosas, felices. Ven a esta ciudad como el lugar en dónde sólo van a desperdiciar su vida. Un lugar al cuál no se puede amar. El lugar al cuál no regresar jamás.

Esta es nuestra tragedia, el talento creativo se va a cambio de estarnos llenando de inmigrantes que tienen como única opción, engrosar las filas del comercio ambulante, la delincuencia y la limosna callejera.

Las pulgas se le suben al perro más decadente. La carrera de la competitividad, la estamos perdiendo, por estar perdiendo nuestra ciudad.

Contacto: rex@reforestaciónextrema.org