Beneficios de comer despacio

Por Lic. Cecilia Castillo Lara

Constantemente somos aconsejados a comer despacio, masticando muy bien los alimentos, pero, ¿realmente tiene beneficios para nuestro cuerpo?

Desde antes de poner el alimento en la boca, el sistema digestivo comienza a trabajar generando mayores cantidades de saliva.

Al introducir el alimento a la boca, inicia la masticación, la cual representa uno de los primeros pasos de la digestión, en ella el alimento se muele e impregna de enzimas presentes en la saliva, como la amilasa y la lipasa, favoreciendo una correcta digestión.

El contacto de la saliva con el alimento ayuda a lubricar el alimento para que transite mejor por el esófago, si el alimento se mastica y muele en partes más pequeñas, se reduce el estrés en dicha área, provocando una disminución en el riesgo de padecer reflujo gastroesofágico.

Por el contrario, si el alimento no está bien masticado, los fragmentos grandes de comida evitarán que haya una buena digestión, lo cual puede causar el crecimiento de bacterias en el colon, generando síntomas como flatulencia e indigestión.

Además los nutrientes contenidos en el alimento, no podrán ser utilizados completamente, debido a que las enzimas no pueden penetrarlo, causando una nutrición inadecuada.

La masticación está relacionada con el movimiento de la comida en el tracto digestivo, particularmente del estómago hacia el intestino delgado.

El píloro, el esfínter que se encuentra localizado al final del estómago se debe relajar para liberar la comida hacia el intestino, si el bolo alimenticio se encuentra bien impregnado con saliva, lo cual se logra masticando adecuadamente, el píloro se relaja más fácilmente, ayudando al vaciamiento gástrico.

Además estimula la acción del páncreas colaborando así con la digestión de grasas y proteínas.

Otro de los beneficios que obtenemos al comer despacio es que puede ayudar a mantener el peso corporal adecuado, ya que así, damos tiempo a las hormonas encargadas de producir la sensación de saciedad para actuar adecuadamente y así consumir solo lo que necesitamos.

Actualmente existen estudios que demuestran que una persona puede ingerir más calorías al comer apresuradamente, a diferencia de una persona que toma sus alimentos lentamente.

El ritmo de vida que acostumbramos llevar es tan apresurado que no permite relajarse y tomar los alimentos con calma, por lo que adquirir el hábito de comer despacio y disfrutando la comida, puede equilibrar los niveles de estrés al tomarse un tiempo para uno mismo.

También puede ayudar a mejorar nuestro nivel de hidratación, ya que permite consumir más líquidos durante el tiempo de comida.

Aunque puede parecer sencillo, adquirir el hábito de comer despacio requiere tiempo y planeación, ya que involucra asignar más tiempo a las horas de comida, a continuación, enumero algunos consejos útiles para iniciar:

– Elegir alimentos altos en fibra que requieran más tiempo para masticar, las frutas y verduras puede ser buenas opciones.

– Bajar los utensilios entre cada bocado, si se encuentra acompañado, puede seguir una conversación, pero si se encuentra solo, tómese un tiempo y respire.

– Tratar de comer en ambientes tranquilos y sin muchas distracciones, evitando comer mientras manejamos o vemos la televisión.

– Asigne un tiempo para comer.

– Si detecta que empieza a acelerar el ritmo de su comida, vuelva a concentrarse en bajar el ritmo y seguir comiendo con calma.

– Concéntrese en su comida, el olor, el sabor, la textura.

– Comer despacio y masticar adecuadamente la comida traen beneficios notables a la salud, por lo que se recomienda considerar el adquirir estos hábitos, empezando por comer de manera más consciente.

Cecilia Magdalena Castillo Lara
Lic. en Nutrición y Bienestar integral, ITESM
Correo: ceci.m.castillo@gmail.com