Cárceles limpias

Por Martín Sánchez Bocanegra

En la reforma judicial se han atendido, en mayor o menor medida,las problemáticas de las instituciones involucradas en el proceso de procuración e impartición de justicia, pero lamentablemente el tema del funcionamiento de las prisiones es hasta ahora un tema olvidado.

Este olvido es ancestral y da como resultado, graves problemas que atentan contra la integridad física de los internos,  amenazando incluso su vida, ya que el descontrol y el autogobierno los ponen en riesgode sufrir ataques violentos, extorsión y maltratos físicos.

Además, tenemos edificios muy viejos y con infraestructuras insuficientes, que generan graves problemas de hacinamiento. Por ejemplo, en celdas equipadas para 6 personas,puede llegar a haber hasta 20 e incluso hay personas que tienen que dormir en los pasillos.

Otro problema que es muy grave y que es necesario atacar, es la escasez de personal que atiende y vigila a las personas detenidas, que en general, está muy mal remunerado y mal capacitado. Lo anteriordificulta, en gran medida, la vigilancia y la atención de las necesidades básicas de los internos porque incluso ellos mismos – el personal de vigilancia – no tienen resueltos los problemas más básicos.

Es urgente trabajar en un nuevo modelo de sistema penitenciario que realmente sea planeado para atender a esta población y que garantice el control y buen funcionamiento de los centros, así como cumplir con el propósito de la reinserción social.

No podemos permitir que estos centros que se deben regir por la total legalidad, respeto a los derechos elementales de los internos y del control total y permanente sean centros de ilegalidad y que se conviertan en amenaza a la seguridad pública. Es una tarea muy difícil y muy costosa pero si no la atendemos lo antes posible, en cualquier momento experimentará alguna crisis: motines, fugas y muertes masivas por enfrentamientos. Se debe de actuar cuanto antes, con un plan bien elaborado con acciones y tareas programadas y con compromisos que se puedan evaluar permanentemente. Un gran reto para el próximo gobernador, sin duda alguna.

Martín Sánchez Bocanegra

Director RENACE