Por egoísmo y voracidad se contamina el agua denuncia el Papa

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Por Notimex

Ciudad del Vaticano.- El Papa Francisco aseguró hoy que por egoísmo y voracidad el ser humano termina destruyendo aquello que lo circunda y puso el ejemplo del agua, un elemento fundamental para la vida que es contaminado por explotar los minerales.

Tras el periodo invernal, Francisco retomó sus audiencias públicas semanales en la Plaza de San Pedro del Vaticano y ante miles de personas advirtió que los hombres tienen la tentación de pensar que la creación sea una propiedad, una posesión que se puede explotar al propio gusto y de la cual no se debe dar cuenta a nadie.

“Pero cuando se deja atrapar por el egoísmo, el ser humano termina por arruinar también las cosas más bellas que le han sido confiadas. Y así ha sucedido con la creación. Pensemos en el agua”, explicó.

Sostuvo que la contaminación del agua es una forma de destrucción de la naturaleza y esta, añadió, tiene su origen en la ruptura de la comunión con Dios. Rota esa comunión –abundó- se ha corrompido la creación, volviéndola así esclava y “sometida a nuestra caducidad”.

“Y, por desgracia, la consecuencia de todo esto está dramáticamente bajo nuestros ojos, cada día. El orgullo humano, explotando la creación, destruye. Lo que antes reflejaba el amor de Dios, ahora lleva la marca triste y desolada del orgullo y de la voracidad humanas”, siguió.

Empero, el Papa instó a no dejarse llevar por la desilusión o el pesimismo, aunque los cristianos deben vivir en el mundo sufriendo los signos del mal y el egoísmo.

Más adelante, al finalizar la audiencia pública, el líder católico manifestó una “particular preocupación” por las “dolorosas noticias” que surgen desde la martirizada Sud Sudán, donde a un conflicto fratricida se ha unido una grave crisis alimentaria que golpea la región del Cuerno de África y que condena a la muerte por hambre a millones de personas, entre los cuales muchos niños.

Ante ello, consideró que es más necesario que nunca el empeño de todos para no quedarse sólo en declaraciones y convertir en concretas las ayudas alimentarias, permitiendo que alcancen a las poblaciones sufrientes.

“El señor sostenga a estos nuestros hermanos y a cuantos trabajan para ayudarlos”, estableció.