El científico loco

Por Cosijopi Montero / Director de Reforestación Extrema

Un video publicado en el Instagram de MASOXIGENOMX proponen construir “fábricas” urbanas de oxígeno para combatir la contaminación atmosférica urbana, esto pone en evidencia que en general la población tiene un profundo desconocimiento por un lado, las causas, los agentes y las consecuencias de la contaminación en las ciudades y por otro, los procesos biológicos con los que funciona la naturaleza.

Es una noble aunque inútil “solución” para un problema que requiere más que  tecnología.

La iniciativa busca fondos para construir árboles artificiales que con algas encapsuladas, produzcan oxígeno a partir del aire contaminado. Se oye bien pero está sustentada en una tesis falsa.

Los inventores desconocen que la contaminación del aire por sólidos y gases no se mitiga agregando oxígeno al caldo contaminado. El exceso de sal, no se quita agregando azúcar. Lo salado se evita no poniéndole sal.  La intoxicación y posible muerte por inhalación de humo de una persona atrapada en un incendio se evita, previendo el incendio o bien sacando a la víctima de la zona y no agregando oxígeno a la nube de humo.

La mala calidad del aire no es sinónimo de falta de oxígeno, es mala porque el aire está contaminado.

Los grandes productores del oxígeno a nivel planetario, son los océanos. Lo que nos está matando no es la falta de oxígeno, es la química atmosférica tóxica con sólidos suspendidos que se meten a nuestro cerebro y los gases tóxicos que afectan nuestro cuerpo.

Desconocen los servicios ambientales de los árboles. Su función no es sólo proveer oxígeno, de hecho hay árboles que lejos de producirlo, debido a su edad, lo consumen.

La contaminación de los centros urbanos son producto de malas políticas públicas que promueven manchas urbanas extendidas; falta de transporte público de calidad, seguro y barato; combustibles de pésima calidad, parque vehicular sin control de emisiones; espacios públicos expuestos al sol con el incremento  de la Isla de Calor;  terrenos desprovistos de una capa vegetal de largo plazo y así un sin fin de pendientes.

¿Para qué “invertir” en algo que es mejor y ya existe? ¿Para qué “invertir” en lo que no va a resolver de fondo el problema?

Debemos invertir tiempo en educar a la población para que su proceso de toma de decisiones esté a la altura del desafío que tenemos con base en la ciencia y la tecnología que sí ayude a resolver nuestros problemas.

Contacto: rex@reforestaciónextrema.org