El fracaso del transporte

Por Rocío Montalvo Adame 

La ineficacia, la corrupción y la alianza con los grandes intereses económicos, han sido las características principales del gobierno de Rodrigo Medina que, gracias a Dios, pronto terminará, no sin una necesaria rendición de cuentas que a gritos exige la ciudadanía. Estas condiciones deplorables a todas luces mantuvieron los diferentes sectores del gobierno en ominosa ignominia: el campo, la atención social, la salud, el desempleo, la inseguridad, la cultura y, sobre todo, el servicio de transporte urbano.

Desde su ubicación misma en el organigrama gubernamental, el transporte ha sido un fiasco (en el que los únicos que salen ganando son los empresarios del ramo en clara complicidad con la CTM) porque aparecen la Agencia Estatal del Transporte, el Consejo Estatal del Transporte y la Secretaría de Desarrollo Sustentable por sobre todos. Este lío de organización ha producido serios problemas en el transporte. Entonces ¿para qué tanto organismo que cuesta mucho dinero, en servicios y honorarios, a las arcas del gobierno? Al fin de cuentas el transporte es pésimo.

En días recientes se han hecho dos declaraciones importantes. Una, la introducción de nuevas unidades para la Ecovía; dos, la línea tres del metro no se terminará en el actual sexenio. Con presunción vacua, el Secretario de Desarrollo Sustentable, Fernando Gutiérrez Moreno (que de transporte sabe lo que un bebé de un año sabe de física cuántica) presumió la introducción de nuevas unidades para bien de los usuarios, pero no dijo que el verdadero problema subsiste: la línea mal trazada, la mala calidad de las unidades existentes, la incomodidad para la mayoría de usuarios que tienen que caminar kilómetros o tomar un taxi para abordar.

La línea tres del metro creará más problemas que beneficios. De ninguna parte (el barrio antiguo) no va a ninguna parte (el hospital metropolitano), además está muy elevado y colapsa la vialidad de Félix U. Gómez, que es un desfogue natural hacia el norte, Apodaca y demás zonas aledañas. La prueba de su nulidad es que todos los negocios de la ex avenida Félix U. Gómez han quebrado dejando con deudas y pobreza a cientos de ciudadanos emprendedores.

Estas medidas, en lugar de beneficiar a los usuarios, descongestionar la vialidad y darle una faz moderna a la ciudad, empeoran la situación de movilidad, cada vez más compleja. El crecimiento poblacional, la migración de estados vecinos, el estudiantado cada vez mayor, demandas servicios, entre ellos el transporte urbano. Y por lo que se ve, las medidas tomadas no son las adecuadas. Al contrario.

Y todo por el fondo de la situación. Se beneficia a los transportistas y a la CTM que pesa en las decisiones por medio de la fuerza amenazando con hacer un paro de camiones y por los intereses políticos del PRI. Y los empresarios hacen de las suyas a grado tal que Fernando Gutiérrez Moreno es uno más de sus empelados, con el visto bueno del gobernador Rodrigo Medina.

Rocío Montalvo Adame

Representante de Únete Pueblo