El Síndrome de Down en el contexto mexicano

Por Ana Juárez Martín / Profesora de Antropología de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM

A lo largo del mes de marzo hemos hecho énfasis en la importancia de que una persona con síndrome de Down cuente con intervención temprana durante las primeras etapas de vida, para aumentar así, la probabilidad de que ésta llegue a desarrollarse dentro de sus máximas potencialidades.

La NOM 034-SSA2-2000 Norma Oficial Mexicana para la Prevención y Control de los Defectos al Nacimiento, establece el derecho de toda la población a recibir información veraz y oportuna sobre la prevención y tratamiento de los defectos al nacimiento. Además, asegura que la atención prenatal debe otorgarse de manera oportuna, bajo el enfoque de riesgo para su detección y manejo inmediato.

De acuerdo al Lineamiento Técnico para la Atención Integral de la Persona con Síndrome de Down, publicado por el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva de la Secretaría de Salud (2007), las personas con síndrome de Down requieren atención médica, medidas preventivas y vigilancia por parte de un equipo multidisciplinario que incluya: pediatras, genetistas, cardiólogos, oftalmólogos, ortopedistas, internistas, psicólogos, psiquiatras, neurólogos, nutriólogos, endocrinólogos, radiólogos e incluso trabajadores sociales.

En México, la Secretaría de Educación Pública es la encargada de proporcionar educación especial a las personas con discapacidad, además de los organismos públicos que se encuentran vinculados al DIF (Desarrollo Integral de la Familia) llamados Centros de Rehabilitación y de Educación Especial. Sólo las siguientes 19 entidades federativas cuentan con asociaciones privadas para atender a las personas con síndrome de Down: Aguascalientes, Coahuila, Colima, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán.

Recordemos que es trabajo de la sociedad en conjunto -y no sólo del núcleo familiar- luchar en contra de la exclusión, el prejuicio, la falta de conocimiento y la discriminación hacia las personas con discapacidad, para que se respeten sus derechos fundamentales.

Contacto: ana.juarez@politicas.unam.mx