En espera de un anuncio para lograr la reinserción

Por José Luis Pecina Alcalá / Profesor de la Escuela de Derecho y Ciencias Sociales de la UDEM

En fecha 18 de junio del año 2008, se reformó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de tal forma que una parte de la misma fue lo relativo al Artículo 18 en cuanto al cambio de reinserción por el anterior de readaptación; en consecuencia, se contiene como derecho para quienes cometen delito el lograr su reinserción conforme al sistema penitenciario que se dijo, se organizará sobre la base y capacitación para el trabajo, la educación, la salud y el deporte.

Pero también es de tener presente que la respuesta al delito se contemplan diversas sanciones; de estas, la prisión (idealmente) se ha de imponer excepcionalmente y por el tiempo indispensable. Es el caso que en nuestro país se cuenta con leyes en las que se establecen como respuesta principal (por no decir la única)  la prisión a cumplir por largo tiempo, incluso vitalicia.

La dureza de esas leyes se crearon con la esperanza de que no se cometan esos delitos (prevención general); sin embargo, sabido es que secuestros y homicidios se continúan cometiendo (que es para los que comúnmente se cometen y para ellos se establece) en consecuencia para los casos en que se logra la captura y condena de los responsables, estos cumplen la sentencia en  centros penitenciarios, junto con reos que, a diferencia de ellos, tienen la esperanza de que sí recobrarán la libertad.

Para el cierre de las Islas Marías, que marca un acto histórico en el tema que nos ocupa, se dieron breves razones: una de ellas, ineludiblemente, fue la optimización de los recursos, es decir, lo que el Estado gasta en su operación. Pues bien, la realidad de México es que se cuenta con la necesidad de llevar a cabo acciones tendientes a hacer efectiva la reinserción de los que son reinsertables. Para ello, ineludiblemente, se requieren recursos materiales y humanos, como los que se destinaban a las Islas Marías, de ahí que  consideramos que pronto la Presidencia del país también nos sorprenderá con una noticia tan histórica como el cierre para anunciarnos las acciones que se llevarán a cabo con los reinsertables y, obviamente, para los condenados a cadena perpetua (a menos que se considere que deben concurrir en el mismo espacio).

Para lo anterior se está consciente de que las prisiones constituyen un gasto y que, por ende, con cerrar una prisión, no se soluciona el problema, pues la población penitenciaria (al menos a condena perpetua) siempre irá en aumento, por ende, estaremos atentos al anuncio de la acción histórica que se ha de llevar a cabo para lograr la reinserción.

Contacto: jose.pecina@udem.edu