¿Es justo apoyar a países extranjeros?

Por Philippe Stoesslé / Profesor del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de Monterrey

Desde al año pasado, cualquier nota informativa que trate de apoyos del gobierno mexicano hacia países y migrantes extranjeros, se topa invariablemente con una serie de comentarios similares a: “primero debemos resolver los problemas de México y apoyar a los mexicanos, antes de pensar en los extranjeros”.

Más allá del tinte racista que suele conllevar, dicha aseveración refleja una visión estrecha de la realidad que provoca un entendimiento erróneo de la situación actual.

Nos guste o no, vivimos en un mundo globalizado, azotado por actores transnacionales interconectados e interdependientes, y los desafíos de nuestro vecino son nuestros desafíos. Así funciona en temas medioambientales, de seguridad o de migración.

De la misma manera que el problema del tráfico de armas y drogas, solo encontrará una solución conjunta entre Estados Unidos y México y ningún muro lo va a solucionar, la inestabilidad política y la pobreza extrema que expulsan a tanta gente de Centroamérica también deben preocuparnos.

No solamente compartimos una historia y una sensibilidad común con Centroamérica, así como similitudes en las trayectorias migratorias de nuestros connacionales hacia Estados Unidos. Dejarles a un lado a que “arreglen ellos mismos sus propios problemas” simplemente no surtiría ningún efecto positivo. Esta falacia seguiría alimentando la bomba de tiempo que ya presenciamos.

Sea porque fríamente es nuestro interés nacional o por humanismo, México debe fomentar una cooperación regional, haciendo todo lo posible para que Estados Unidos se involucre y por supuesto sin des-responsabilizar a los gobiernos centroamericanos, que deben ocupar un papel fundamental en este proceso.

Contacto:  philippe.stoessle@udem.edu