Esperanza en una vida nueva

Por Monseñor Rogelio Cabrera López / Arzobispo de Monterrey

El inicio de un nuevo ciclo en la liturgia de la Iglesia, nos presenta una valiosa oportunidad para renovar nuestra fe y fortalecer nuestro testimonio como cristianos.

El tiempo de Adviento, con el que nos preparamos de manera  especial para la celebración de la Natividad del Señor, es el momento ideal para agradecer el acontecimiento que ha marcado un antes y un después en la historia de la humanidad: La Encarnación del Hijo de Dios.

Cristo comparte nuestra condición humana, menos en el pecado, para demostrarnos cómo vivir el amor a Dios y al prójimo, en la práctica de la justicia y la verdad, estando así siempre preparados para cuando sea el momento de encontrarnos con él en el reino de los cielos.

Invito a todos a que dispongamos el corazón para vivir las fiestas de la Navidad no solo en las tradicionales celebraciones, en donde nos reunimos con la familia y amigos para convivir e intercambiar regalos, sino en el compromiso cotidiano para servir generosamente, estando atento a las necesidades de aquellos que esperan más que un regalo material, para quienes esperan ser abrazados en la esperanza de una vida mejor.

Asimismo, este tiempo, coincide con el momento especial que vivimos en nuestro país al iniciar su gestión como Presidente de la República el Lic. Andrés Manuel López Obrador, a quien felicitamos sinceramente y le deseamos que su período al frente del Poder Ejecutivo sea de bendición para este noble pueblo que aspira un crecimiento sólido y definido para bien de todos.

Ese anhelo, que todos compartimos, debe comprometernos a sumar esfuerzos, haciendo, de la mejor manera, lo que a cada uno corresponde. Sería injusto pensar que una sola persona, como por arte de magia, va a resolver los problemas y situaciones que vivimos como nación.

Es momento de crecer en la esperanza, de tener paciencia, aunque mucho nos cueste. Debemos dar ese bono de confianza, tan necesario en nuestros días, para que la labor del nuevo Presidente de México, y su equipo de trabajo, se vaya desarrollando positivamente.

Oremos de corazón para que el Espíritu Santo ilumine a nuestro Presidente y le conceda la sabiduría necesaria en la conducción de este país, que busca siempre crecer en la esperanza de una vida nueva.


Contacto: @arzobispomty

                     @Arquimty