Gen puede ser causante de la obesidad

Por Mayra Rubio

Monterrey.- Un estudio realizado en el Colegio Imperial de Londres ha revelado que la obesidad puede estar ligada con la manera en la que el cuerpo digiere comidas ricas en carbohidratos, como lo son el pan, las papas y el arroz.

Al momento de comer, un enzima en la saliva comienza la digestión descomponiendo los carbohidratos y convirtiéndolos en azúcar. Este enzima es producido por un gen particular denominado AMY1. Normalmente, sólo se tiene un par del mismo gen, pero se ha demostrado que podemos poseer más de un par de AMY1. Entre más copias de este gen tengamos, más veces se producirá el enzima.

Una teoría supone que los humanos han evolucionado para tener múltiples copias del mismo gen debido a que nuestros hábitos alimenticios nos han obligado a digerir más alimentos ricos en carbohidratos.

Los investigadores también estudiaron a un grupo de 5 mil personas de Francia y Reino Unido y encontraron que quienes poseían cuatro o menos copias del gen tenían una probabilidad ocho veces mayor de ser obesas en comparación con las personas que tenían más de nueve copias del gen.

Esto siguiere que las personas que pueden descomponer los azúcares fácilmente son menos propensas a ser obesas.

Es vital detección a tiempo del autismo

La detección temprana del autismo y el tratamiento médico adecuado puede coadyuvar a que el paciente logre una integración social prácticamente total e incluso, puede llegar a destacar en su campo de actividad profesional, aseguró el especialista Enrique Gómez Castellanos.

Con motivo del Día Mundial de Concienciación del Autismo, el médico refirió que la clave para un buen desarrollo del niño autista es la detección temprana del padecimiento y en su caso, un tratamiento médico adecuado.

Recordó que el autismo es un trastorno generalizado del desarrollo humano, incurable, que se caracteriza por el desorden de tipo sensorial y conductal sin que este asociado al retraso mental.

Sin embargo, agregó que los niños autistas requieren de toda la atención, apoyo y comprensión de sus padres, maestros y entorno social, pues seguramente llegaran hasta donde ellos quieran.

El autismo no es curable, las terapias son para “suavizar” el trastorno; según las estadísticas médicas, un paciente puede llegar a un 47 por ciento de probabilidades de estabilidad social si recibe a tiempo la atención especializada.