Hacia una sociedad construida desde ambas miradas

Por. Anet Cordelia Portilla González.

Aunque la experiencia laboral se ha construido desde la mirada del hombre, las mujeres tenemos experiencias y percepciones distintas desde biológicas hasta sociales y vivenciales. No hay una realidad ni una sola experiencia suprema y sabiendo esto, podemos construir un estándar más inclusivo. Podemos facilitar la representatividad y voz a las mujeres en la toma de decisiones de una empresa.

Los problemas persistirán si continuamos exigiendo a la mujer cubrir el perfil hecho para la experiencia y demanda masculina. Si queremos cambiar los desequilibrios de poder, podemos comenzar hablando de ello y realizando un diagnóstico organizacional de género que revele prácticas que van trazando y alimentando la inequidad y privilegios masculinos.

Nuestras acciones pueden partir desde una estrategia clara con compromiso directivo y acciones concretas, en el mejor de los casos, hacia repensar el sistema empresarial en su conjunto de manera sistémica. Y no es inusitado incitar estos cambios desde acciones pequeñas.

A propósito del Año Internacional de la Mujer en 1975, las mujeres islandesas, nos cuenta Carolina Criado Perez, se organizaron para que el 24 de octubre de ese año no hicieran labor alguna, ni en la casa ni fuera de la casa. Además, se convocaron a manifestaciones a las que acudieron el 90% de las mujeres islandesas en distintos territorios del país.

El resultado se dio un año más tarde: En 1976 se proclamó la Ley de Equidad de Género que castiga la discriminación de las mujeres en el trabajo y otros ámbitos. Tres años después Islandia tendría a la primera mujer líder de Estado, elegida democráticamente en el país y el mundo.

México, que no ha mejorado su brecha en el Índice Global de Brecha de Género en 3 años y tiene la segunda participación laboral más baja de las mujeres en Latinoamérica, debe orientar la conversación en qué falta por hacer y qué hojas de ruta seguir, porque muchas ya existen para conseguir la equidad y la justicia.

cordeliaportilla@gmail.com

Por Anet Cordelia Portilla González. Consejera del Centro Eugenio Garza Sada y Coordinadora de la Comisión de Desarrollo Humano del Consejo Nuevo León.