¡Hey, comida chatarra, con la cocina mexicana no te metas!

Dr. Simón Barquera

Por Dr. Simón Barquera
Director del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública

Una de las narrativas impulsadas desde hace años por la industria de comida chatarra en México, es que entre las causas importantes de nuestro problema de obesidad, se encuentra la cocina mexicana y por tanto es necesario enfocar esfuerzos de prevención en modificarla, antes de implementar regulaciones como las actuales, que buscan orientar a la población sobre la (mala) calidad de los productos empacados.

Debo reconocer que mucho tiempo se salieron con la suya; era frecuente que profesionales de la salud recomendaran a pacientes reducir el consumo de alimentos tradicionales y reemplazarlos por productos ultra procesados “bajos en grasa”, “bajos en colesterol”, “con grano natural”, con “antioxidantes”, “bajos en azúcar”.

Recientemente comenzaron a aparecer muchos estudios asociando el consumo de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas con la creciente prevalencia de obesidad, diabetes, hipertensión, problemas de lípidos y enfermedades del corazón. También se revelaron importantes escándalos sobre conducta falta de ética por diversas compañías transnacionales; por ejemplo, Coca Cola, que pagó grandes sumas a una Universidad en Estados Unidos para el desarrollo de estudios que atribuyeran la creciente mortalidad por enfermedades del corazón al consumo de grasas, pero no de azúcar, y formó la “Red Internacional de Balance Energético”, que tenía por objeto transmitir mensajes sugiriendo no limitar el consumo de refresco, sino simplemente compensarlo siendo más activo (omitiendo decir que para compensar el consumo de una Coca Cola de 600ml, la presentación más consumida en el país, se requiere una caminata de alrededor de 5 kilómetros o mas).

Hoy en día se ha demostrado científicamente que una dieta basada en alimentos ultraprocesados, altos en ingredientes críticos adicionados (azúcar, grasa y sal), aumenta el peso y no ocurre lo mismo con quienes son alimentados con una dieta basada en alimentos frescos y naturales. También se ha documentado que la industria de comida chatarra es una de las que más contamina con empaques de plástico, y que solo por consumo de refresco mueren más de 40 mil mexicanos cada año en el país.

Por estas razones, a partir del primero de octubre, en México entrará en vigor un sistema de etiquetado que permitirá rápidamente identificar alimentos ultraprocesados altos en ingredientes nocivos para la salud con un etiquetado de octágonos de advertencia. Uno de los mensajes más importantes de esta estrategia es fomentar el consumo de alimentos sin sellos, preferentemente alimentos naturales, básicos, de producción local y de temporada, ya que estos son más sanos, económicos, sin el terrible impacto ambiental de los ultraprocesados y mucho más sabrosos.

Esta recomendación está siendo atacada con esfuerzos para posicionar a las garnachas como responsables de la epidemia de obesidad en México. Las garnachas son un grupo heterogéneo de preparaciones de origen mesoamericano compuestos por maíz, combinado con otros ingredientes como frijol, haba, salsas, diversos vegetales, queso y pollo. Éstas han formado parte de nuestra dieta por siglos, de modo que su consumo claramente no se puede asociar a la epidemia.

La Encuesta Nacional de Nutrición y Salud que colecta información detallada de la dieta de los Mexicanos en todo el territorio, no encontró que estos alimentos explicaran los incrementos en ingredientes nocivos para la salud, pero sí encontró que los alimentos ultraprocesados lo hacían, al ser responsables de la mayor parte del azúcar, grasas y sal de en la dieta.

Estas garnachas, entre las que se encuentran los sopes, tacos dorados, tlacoyos, tlayudas, gorditas y muchas preparaciones más, son por mucho, más saludables que un tazón de cereal azucarado, una barra de cereal, o una sopa instantánea. También son más económicas y sabrosas. Todo parece indicar la pretensión de culparlas de la epidemia, está perdiendo capacidad de engañar a la opinión pública, que afortunadamente ha revalorizado lo natural, local, saludable, y amigable con el ambiente que es la cocina mexicana. Tal vez por ello, en redes se ha popularizado el hashtag #ConLaCocinaMexicanaNo, lo cual me parece afortunado. Nos vendría muy bien un aumento en el consumo de estos alimentos a expensas de una reducción de alimentos malsanos con sellos de advertencia.

Twitter: @sbarquera
*El Dr. Barquera es miembro de la Academia Nacional de Medicina y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias. Investigador Nacional (SNI-3).