Igualdad de oportunidades y accesibilidad

Por Dip. Francisco Cienfuegos

Si bien es de reconocerse los avances logrados en los últimos años en la creación de espacios accesibles y de diseño universal en nuevas construcciones y espacios públicos, y el interés mostrado por las autoridades respectivas, la realidad es que hoy en día sigue habiendo espacios sin accesibilidad.

Esta problemática no sólo afecta a las personas con discapacidad, sino también a la población en general; niños, mujeres embarazadas, adultos mayores, ciclistas y madres que llevan a sus hijos en carreolas, se enfrentan a diario con serias dificultades para transitar en las banquetas de su fraccionamiento.

A pesar de que los nuevos desarrollos han privilegiado la construcción de banquetas con rampas y señalización, la falta de mantenimiento, de vigilancia y sanción por parte de la autoridad municipal ha ocasionado que éstas se encuentren en mal estado, en otras ocasiones obstruidas por los propios vecinos, por negocios, lo que origina que no exista continuidad para transitar libremente por las mismas.

En fraccionamientos más antiguos la situación no es distinta, encontramos banquetas disparejas, angostas, discontinuas, con postes de las compañías prestadoras de servicios públicos y sus respetivos tirantes, también las hay levantadas por las raíces de árboles que están sembrados al pie de las mismas, sin pasar las que están invadidas por rampas mal diseñadas para el acceso a las cocheras de las viviendas, lo cual obliga a los transeúntes a bajarse a la calle con el consiguiente riesgo de ser atropellado por algún vehículo automotor.

Así, aún cuando los nuevos desarrollos cuentan con rampas y banquetas que cumplen con los estándares de accesibilidad, la inminente colocación de obstáculos terminará por anular la misma, convirtiéndolas en vías inseguras para el peatón y más aún para las personas con discapacidad.

Y hablamos precisamente de las personas con discapacidad porque son las que más resienten los estragos de la falta de accesibilidad; prácticamente en la mayoría de los desarrollos sería imposible que una persona que utiliza una silla de ruedas pueda desplazarse libremente por las banquetas del mismo, en todos los casos requerirá de una persona que le ayude a liberar los obstáculos.

Ante ello, tomando en consideración que la limitación de la movilidad es la de mayor frecuencia entre la población del país, además que en Nuevo León existen unas 70 mil personas con algún tipo de discapacidad, es urgente recuperar el espacio público urbano, el área peatonal de nuestras calles, es decir, las banquetas, garantizando su accesibilidad, que permita el libre desplazamiento en condiciones libres y seguras para toda la población.

Las autoridades municipales deben realizar y agilizar las adecuaciones necesarias en las banquetas de los fraccionamientos, dejándolas libres de obstáculos, a su vez, los vecinos deben colaborar coordinadamente con dichas autoridades para convertir la accesibilidad y el diseño universales en condiciones básicas de los espacios públicos.

De la misma forma, construir rampas de acceso o reconstruir las existentes donde hagan falta.

Un servidor se ha sumado a estos esfuerzos; en el Distrito que represento estamos desarrollando acciones en conjunto con la ciudadanía para la construcción de rampas de acceso en espacios públicos, contribuyendo así con esta gran causa.

En lo que respecta al marco regulatorio, la Ley de Personas con Discapacidad del Estado de Nuevo León dispone la plena inclusión de las personas con discapacidad, en un marco de igualdad y de equiparación de oportunidades en todos los ámbitos de la vida, definiéndola como una cuestión de orden público e interés social, que debe orientar las políticas públicas y el ejercicio de la autoridad y, por ende, la actividad legislativa.

En este contexto, el pasado 3 de diciembre del año en curso el C. Gobernador del Estado, Lic. Rodrigo Medina de la Cruz, presentó ante el H. Congreso del Estado una iniciativa de reforma a las Leyes de Personas con Discapacidad y de Desarrollo Urbano del Estado, la cual pretende promover la accesibilidad universal, el fomento a la vida independiente y la transversalidad.

Se trata de que por ley todos los ciudadanos y las autoridades estemos obligados a construir, a desarrollar de una manera incluyente y especialmente para las personas con discapacidad.

De aprobarse la propuesta en mención, Nuevo León sería la entidad con la legislación más avanzada para atender a este sector de la población, contribuyendo a lograr el objetivo de la inclusión de las personas con discapacidad en un marco de igualdad y equiparación de oportunidades.

Por último, quiero despedirme, no sin antes agradecer a Grupo Mass Comunicaciones y DOMINIO.FM la oportunidad de haber colaborado en la columna de los lunes de este mes y por supuesto a sus lectores, deseándoles a todos un feliz y próspero año nuevo.

 

Francisco Cienfuegos Martínez

Presidente del H. Congreso del Estado de Nuevo León

Licenciado en Derecho por la Universidad de Monterrey

Maestría en Administración Pública por la Universidad Francisco de Vitoria