El indio insurgente Juan Candelario de la Cruz

Por Héctor Jaime Treviño Villarreal / Historiador

El indio de la etnia carrizo Juan Isidro Candelario de la Cruz nació el año de 1786, en el Real del Vallecillo – hoy Vallecillo , N. L.-, no sabía leer, ni escribir, pero fue un hombre de convicciones firmes, líder nato, guerrillero y visionario en la lucha; desde los inicios de la Guerra por la Independencia mostró inclinaciones por la revuelta, fue uno de los principales revolucionarios indígenas en las Provincias Internas de Oriente que comprendían el Nuevo Reyno de León, Nueva Santander – hoy Tamaulipas – y Coahuila y Texas, y tomó parte en infinidad de acciones bélicas.

En 1811, contaba con 25 años cuando se sublevó en contra de la opresión española; en pocos días organizó a los aborígenes del Real, representando la amenaza más grave para las autoridades, pues conocía muy bien todo el territorio y se desplazaba a los lugares más importantes.

A la llegada del insurgente General Mariano Jiménez a Monterrey, movilizó el contingente de indios ayaguas, garzas, alazapas, carrizos, sequies y algunos tlaxcaltecas, encabezando el primer levantamiento de indios insurgentes en la región.

Los puntos de reunión de los rebeldes fueron La Sierra del Huajuco, Río Grande, inmediaciones de San Carlos, Picachos, La Mota, entre otros muchos lugares. De la Cruz participó con el jefe insurgente José Herrera en el sorpresivo ataque sobre Monterrey, el 3 de julio de 1813. Después de la derrota de Herrera en la Loma de la Calera en Salinas Victoria, Juan Candelario decidió atacar el Real del Vallecillo y mantuvo estrecha relación con los indios insurgentes de la costa de Tamaulipas.

Sus andanzas y victorias dejaban sorprendidos a propios y extraños, fue el caudillo más buscado, incluso por el mismo comandante de las Provincias Internas de Oriente General Joaquín Arredondo y Mioño. Los indios insurgentes fueron derrotados en la Sierra de Picachos en un punto llamado “La Chorreada”, pero Juan Candelario logró huir hacia el Pilón – hoy Montemorelos-, luego se le tendió una emboscada en un lugar cercano de allí: La Misión de la Concepción, donde fue aprehendido y enviado a la prisión de Monterrey, donde se le abrió juicio por sedición.

Juan Candelario de la Cruz fue declarado culpable y ejecutado en la plazuela central del mercado, el 5 de noviembre de 1814, siendo sepultado en el atrio de la iglesia Catedral.

Este ignorado indio insurgente, merece reconocimiento y homenajes en Nuevo León.

 

Contacto: @TitoSabines