Internacionalización de empresas: Una estrategia de globalización

Por  Karla María Nava Aguirre / Profesora Investigadora de División de Negocios de la UDEM

La globalización de los mercados y la producción demanda que las empresas estén interconectadas y relacionadas con el exterior con el objetivo de obtener beneficios de la economía mundial.  Una expresión de la globalización es la internacionalización, que se define como una estrategia de crecimiento por medio de la diversificación económica geográfica internacional, la cual se lleva a cabo a través de un proceso evolutivo y dinámico a largo plazo que incluye las actividades de la cadena de valor y a la estructura organizativa de la empresa que implica un aumento de sus recursos y capacidades en el entorno internacional (Villarreal, 2005).

México se internacionaliza a consecuencia de la creciente globalización y deja de ser una sociedad aislada del exterior. En nuestro país, este proceso se aceleró a finales de los años ochenta y principios de los noventa cuando el gobierno tomó decisiones que afectaron el modelo del desarrollo, las cuales tendrían consecuencias a largo plazo, por lo que se optó por

Fomentar el progreso de la globalización económica, sustentado en su modelo neoliberal aprobado por algunos pero también criticado por otros grupos. El auge de los tratados de libre comercio en México a partir de 1994, sería un factor determinante para la apertura del país.

En el proceso de la internacionalización del país, el Modelo Uppsala es uno de los enfoques teóricos para analizar la internacionalización de las empresas. Este modelo de origen sueco y pionero en los estudios sobre la internacionalización, se basa en cuatro fases para explorar el proceso de internacionalización de las empresas: actividades esporádicas o no regulares de exportación, exportaciones por medio de representantes o intermediarios, establecimiento de empresas subsidiarias en el extranjero y la inversión extranjera directa (IED) (Johanson y Vahlne, 1977).

De acuerdo con este modelo, las empresas adquieren experiencia y conocimiento conforme avanzan de una etapa a otra por lo que la etapa culminante y madura de los negocios es la IED. Sin embargo, más adelante se confirmó que con el avance de la tecnología pero sobre todo con las redes y conexiones de negocios, las empresas pueden adquirir experiencia y compromisos con el mercado sin seguir los procesos secuencial original del Modelo Uppsala. Como ejemplo, podemos mencionar a la empresa multinacional Bimbo que a pesar de que inició su proceso de internacionalización con la exportación de sus productos a los Estados Unidos en 1984, decide más adelante explorar los mercados de Guatemala y Argentina instalando plantas de producción como su primera forma de internacionalización (Nava, 2017).

En esta ocasión estamos hablando de solo una perspectiva para analizar a las empresas en su internacionalización, es decir,  a través de un procesos secuencial,  sin embargo, existen otros enfoques como el económico (costos) y redes (relaciones), los cuales analizan los beneficios económicos  de la reducción de sus costos mediante la localización de sus inversiones en el extranjero, o la expansión en el extranjero a través de las conexiones con otras empresas o proveedores respectivamente. Otro enfoque son las llamadas “born global” que son las empresas que nacen para competir en los mercados internacionales desde sus inicios.

Son muchos los casos de empresas multinacionales mexicanas que han tenido éxito en su expansión global independientemente de su enfoque de análisis. Lo importante aquí, sería analizar los beneficios obtenidos para la casa matriz en México y su impacto en el desarrollo local-nacional. En mi próxima colaboración expondré este mismo tema pero desde el análisis de los gobiernos subnacionales (municipios y estados). Es decir, la vinculación internacional cada vez más activa de estos gobiernos y su relación con el desarrollo local, un tema en auge y debatido por diversas instituciones del país como la UNAM, UdeG, CIDE, UABC, y la Secretaría de Relaciones Exteriores, además de otros organismos. Un tema que deberá incluirse en la agenda internacional del 2018.

karla.nava@udem.edu