La educación en nuestros días

Por Dip. Lucy Campos

Estimados lectores, una vez más quiero aprovechar estas líneas y la oportunidad que se me brinda a fin  de expresar y traer a colación precisamente en el marco por la celebración del Día del Maestro, un tema bastante importante para cada uno de los mexicanos.

La Educación es indiscutiblemente la influencia para el porvenir de la persona, y como tal, es de suma importancia darle el valor que se merece, por ser un derecho consagrado en nuestra Carta Magna además de una garantía Individual.

Es la Educación de donde emana todo principio, donde se fortalecen los conocimientos del individuo para su desarrollo e integración en la sociedad, y es la  principal herramienta para el logro tanto individual como colectivo.

Por lo anterior, debemos provocar en la mente y en la actitud de cada ciudadano el deseo por impulsar una educación de calidad, una sociedad que exija y reevalúe los procedimientos educativos  colocándolos como prioridad hacia la mejora continua, apegada a los lineamientos que encaucen al educando a situarse en competencia ante el mundo actual.

Pero estamos conscientes de que hoy por hoy no se valora como debiera ser; nos marca la pauta para voltear la mirada hacia tan significativa formación, exigiendo a las autoridades competentes, apegarse al modelo educativo de los altos estándares y de las acciones positivas que de estos provengan.

Entonces trabajemos en una educación que trascienda de lo individual a lo colectivo, como forma de vida, por lo que enfoquémonos en que se convierta verdaderamente en nuestra cultura, que sea algo que nos inspire a apreciar valorar y retomar la educación eficaz, como un estilo de vida cotidiano en cada lugar de nuestro país.

Desde cualquier campo donde nos desempeñemos debemos fomentar la Educación, toda vez que lo que somos ahora como Nación es producto de cómo nos preparamos para ser capaces de vincular lo bueno que ya existe en nuestro entorno.

Igualmente hay que erradicar las malas costumbres educativas, porque de lo contrario no podrá haber cambio en las acciones si no comenzamos primero por nosotros mismos, por lo que podríamos considerar entonces que no ha habido aprendizaje alguno a lo largo de nuestro travesía por alguna aula o los diversos centros o recintos educativos.

Me despido de este espacio con un sencillo reconocimiento a todo el personal docente que continuamente se esfuerza por contribuir a la mejora de una educación digna para el individuo y exhortándolos a seguir trabajado por una educación competitiva, responsable y a la vanguardia de las demandas de la sociedad.

 

Dip. María de la Luz Campos Alemán

Licenciada en Derecho y Ciencias Jurídicas, Diputada Local y Propietaria del Distrito 22, LXXIII legislatura del H. Congreso del Estado de Nuevo León.