La importancia de aprender a pensar como Dios piensa

Por Michel Gaymard / Conferencista

Cuando era niño, a la edad de 8 años, mi abuela Evangelina, con la que compartí y comparto muchos momentos, me dice con absoluta seriedad; Michel, ¡¡¡aprenda a pensar como Dios piensa!!! ¿qué va a ser de ti cuando yo no esté? A lo que inmediatamente respondí con un sí, y un exagerado movimiento de cabeza, segundos después pensé ¿y cómo es qué piensa? Me apresure a preguntar a mi abuela, a lo que ella respondió, eso le toca averiguarlo a usted.

Obviamente salieron risas de ese momento y cada uno continuó con las labores que aquel día le correspondían, hoy tengo 38 años, han pasado 30 años desde que mi abuela me dijo que aprendiera a pensar como Dios piensa, pensé que todo había quedado en risas aquel día, pero no, nunca fue así, pues durante años busqué, en muchas religiones, cultos, hasta brujería acudí, filosofías variadas, hasta que una de ellas me llevó a una llamada: Un Curso de Milagros, practicarlo y leerlo comenzó a darme las respuestas que tanto buscaba, aunque algunas veces olvidaba lo que buscaba, después de practicar, leer y volver a leer, practicar, y así sucesivamente… tanto las lecciones del libro de ejercicios, así como el texto, y comprender que el curso nos da la visión psicológica de lo espiritual para que la mente a su vez lo pueda entender, por ejemplo, Un Curso es un camino… Milagro quiere decir “Nueva percepción” “percibir es igual a interpretar” ósea que un milagro es Un Cambio de Interpretación en la mente, si reconocemos que siempre estamos interpretando todas las cosas que nos pasan, de esa manera podríamos solucionar muchas situaciones con sólo reinterpretarlas.

Platicando con una amiga ecuatoriana el año pasado en la ciudad de Quito, entre café y unas galletas deliciosas, ella me comentaba: Para ti qué es el amor, a lo que respondo, tal como lo había aprendido obviamente, el amor lo es Todo, es Dios, es paz, es… de súbito me corta argumentando, sí, sí, muy lindo y poético pero… para que la mente lo entienda cómo le dirías, y honestamente le dije que no tenía la menor idea, entones ella añadió; observa un ave, presta atención en sus alas, abre una, te fijas en el orden que hay ahí, si, asentí, ese orden hace que el ave pueda volar, quita una pluma de lugar, es decir; desordénala y el ave no podrá volar más. Así que me dice, si Dios creo al ave con todo su amor y en orden, así como todo lo que ves e incluso a ti mismo, entonces Dios al ser Amor, es Orden, a lo que respondí con cierto júbilo, ¡claro! Amor es Orden y Orden es Dios, ósea que pensar como Dios piensa es pensar en orden ¡¡¡ordenadamente!!!

Hace un par de días visité a mi abuela, le dije, Abu! Ya sé cómo piensa Dios, pasaron 30 años para poder aclarar en mi cabeza una idea que me diste, pero lo aprendí y lo averigüé, ah sí, respondió ella: y cómo es qué piensa, a pues muy fácil mi amor, le respondí… si Dios es Amor y el amor es Orden, entones Dios piensa en Orden, ¡¡¡ordenadamente!!! Después de un largo rato en el que se quedó mirando el techo, tratando de asimilar la idea, según yo, o al menos eso es lo que yo interpreté, y ver cómo posó su mirada en la mía y con voz profunda me dice: ¿qué dijiste?

Aprendemos a pensar en desorden, definitivamente se nos hereda ese pensamiento, que después se vuelve un comportamiento, si tu comportamiento es desordenado, es que así estás pensando, aprende a cambiar de mentalidad y a ordenar tu pensamiento, suscríbete a mi canal de youtube: Michel Gaymard Canal y busca: Conferencias Michel Gaymard. Bendiciones al alma.

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