La nueva zona metropolitana de Monterrey

Por Juan Ignacio Barragán Villarreal / Urbanista

En febrero de 2018 el INEGI, con el apoyo del Consejo Nacional de Población (CONAPO) y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), definieron la delimitación de las zonas metropolitanas del país, basados en un análisis de la información del Conteo de Población 2015, registraron 74 zonas metropolitanas, contra 59 de un estudio anterior.

En el caso de la zona metropolitana de Monterrey se definieron 18 municipios, de ellos 9 estaban considerados como municipios conurbados desde el año de 1992: Monterrey, Guadalupe, San Nicolás de los Garza, Santa Catarina, Escobedo, Apodaca, San Pedro Garza García, Juárez y García. Estos son municipios en donde las zonas urbanas se conectaban físicamente, pero se agregaron otros 9 municipios periféricos: Hidalgo, Abasolo, El Carmen, Salinas Victoria, Ciénega de Flores, Zuazua, Pesquería, Cadereyta y Santiago. Aunque El Carmen, Salinas Victoria, Pesquería y Santiago, ya están actualmente conurbados.

Al año 2015 los municipios conurbados originales contaban con una población de 4 millones 245 mil 510 habitantes, mientras que los periféricos con 444,091 residentes, para un total de 4 millones 689 mil 601 personas. Es decir que, los 9 conurbados antiguos representaban el 90.5% de la población y los periféricos 9.5%. Sin embargo, los municipios conurbados tradicionales están creciendo lentamente sobre los periféricos; de manera que en el futuro próximo, la periferia sumará más y más habitantes. De hecho, municipios como Monterrey y San Nicolás están perdiendo habitantes, mientras que San Pedro y Guadalupe están prácticamente estancados.

¿Qué representa esta nueva zona metropolitana?, en principio, hay que entender que los municipios metropolitanos no necesariamente deben estar en contacto físico en sus zonas urbanas, sino que la actividad económica y el movimiento de sus pobladores son muy intensos, por lo que se requiere una planeación metropolitana que prevea las necesidades de hospitales, universidades, centros comerciales, vialidades principales, líneas de transporte, zonas industriales, entre otros.

Para algunas personas está nueva delimitación significa que la ciudad crecerá cada vez más, pero no es necesariamente así. De hecho, la falta de esa visión metropolitana, y la delimitación de su zona de crecimiento, fue lo que ocasionó la expansión desmedida de la ciudad hacia la periferia en los últimos 15 años. En otras palabras, la delimitación es la gran oportunidad para ordenar el crecimiento periférico, y limitar la zona de expansión; al tiempo que se establecen proyectos de equipamiento urgente para miles de pobladores que actualmente carecen de muchos de servicios de educación superior, salud, recreación y cultura.

Para ello se requiere promover en la periferia subcentros urbanos de servicios públicos, con densidad suficiente para soportar un transporte público eficiente, y dotar de estructura urbana y vialidad a esas zonas. Es el gran reto del Plan Metropolitano que actualmente está en ejecución. Estaremos atentos.

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