La objeción de conciencia más allá del aborto

Por Mariela Saldívar Villalobos / Diputada de Movimiento Ciudadano en el Estado

El pasado martes 15 de octubre, el Congreso de Nuevo León aprobó que los profesionales de la salud puedan excusarse de participar o realizar un servicio médico por “objeción de conciencia”, es decir, por tener un conflicto con sus valores, principios éticos o creencias religiosas. Los médicos no podrán invocar esta objeción en caso de una emergencia o peligro de muerte del paciente.

La Iniciativa fue propuesta por el Diputado, entonces morenista, Juan Carlos Leal Segovia, el pasado 9 de abril, bajo el argumento de que no se puede obligar al personal médico a realizar abortos legales (es decir, abortos por violación, y peligro de vida de la madre). En ese mismo momento presentó otra Iniciativa, para que los jueces invocaran la “objeción de conciencia” para excusarse de casar a personas del mismo sexo.

El martes, el anuncio en medios de comunicación a nivel local y nacional, fue contundente: Nuevo León avaló que los médicos puedan excusarse de realizar abortos legales. De esta forma, niñas y mujeres que están embarazadas producto de una violación, no podrán acceder a una interrupción del embarazo hasta que encuentren, por medios propios, a algún médico no objetor.

Pero la reforma hecha el martes va mucho más allá del aborto legal y tiene consecuencias graves.

De acuerdo a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la objeción de conciencia vulnera los derechos a la salud de grupos que ya enfrentan barreras para acceder a servicios de médicos por razones de salud (personas en condición de VIH/SIDA), de género, preferencias sexuales, origen étnico o hasta en condición de migración.

Activistas nuevoleoneses de personas en condición de VIH/SIDA y de la comunidad LGTTTBIQ han documentado por años las batallas en las que han tenido que incurrir para poder acceder a atención médica. Las barreras que enfrentan son de discriminación por estereotipos y creencias, que hoy, ya son causa suficientemente legal para negarles atención médica.

Ante una avasalladora mayoría a favor de cerrar las posibilidades al aborto legal, y minar los derechos de la comunidad LGTTTBIQ, algunos diputados de oposición propusimos que en la reforma de objeción de conciencia en servicios de salud se garantizaran los dos derechos: el del personal médico a excusarse por motivos personales, como el del paciente a acceder al servicio de salud público, a través de garantizar personal no objetor de planta, y de no contar con él, acompañar al paciente al centro o médico no objetor que pueda realizar el servicio.

Ni siquiera esta posibilidad fue aceptada…Pobre Nuevo León: tan lejos de los derechos humanos, y tan cerca de la discriminación.

Contacto: marielasaldivar@hotmail.com