Vamos por la segunda vuelta electoral

Por Tatiana Clouthier Carrillo | Consejera fundadora de Evolución Mexicana

El pasado lunes, en Foro Vector (México: ¿Dónde estamos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué esperar en el 2018? Perspectivas Económicas y Políticas) invitó a tres personajes de la vida mexicana a compartir sus visiones con respecto al México de hoy y con una perspectiva al 2018:  Carlos Puig, León Krauze y Jesús Silva-Herzog Márquez.

Interesante fue escuchar de parte de los tres que al final del día, en las pasadas elecciones, los ciudadanos ejercieron un voto contra estatus quo de alguna manera. Tampoco dejaron de reconocer que el PAN fue quien ganó mas posiciones, pero el que más creció fe Morena y por tanto se pone al frente para el 2018.

Por otro lado compartieron también que la democracia está haciendo su papel en el país dado que ya los ciudadanos aprendieron a poner y quitar.

No puedo dejar de estar de acuerdo con ellos, pero tampoco debo evitar poner en la mesa el tema que ellos no tocaron: el dinero.  Así es, en las elecciones pasadas tanto el dinero del narcotráfico, de la corrupción y de los programas sociales jugó un papel fundamental.  No es casualidad que el gasto público haya aumentado tanto en comparación con sus meses anteriores ante el periodo electoral, ni tampoco las descalificaciones y asociaciones entre unos candidatos y los grupos delictivos.

También mostraron datos duros, es decir, nadie gano con más del 28% del electorado.  Es aquí donde me quiero concentrar.  Esto de gobernar con menos del 30 por ciento es patético.  El poder de maniobra de un gobernante es bajo y sobre todo por el poco apoyo ciudadano que tiene cuando en realidad los cambios que se requieren hoy en día son tan grandes que requieren un respaldo mayor.  Por eso, nosotros en Evolución Mexicana, creemos que se debe implementar la segunda vuelta electoral para la elección del 2018.

Así las cosas, distintas organizaciones de la sociedad civil a nivel nacional a través del Colectivo “Reforma Política Ya”, nos hemos reunidos para hacer caminar esta propuesta en favor de la gobernabilidad en el país.

Por último, comparto una de sus reflexiones finales: la gente decidió en esta elección pasada que el voto transite por medio de los partidos.

Ante esto nos toca a usted y a mí, ver cómo le hacemos para lograr que los recursos públicos que utilicen los partidos sean cada vez menores en cuanto al gasto corriente se refiere y que los topes de las campañas se vuelvan reales. No podemos estar disminuyendo el gasto público en infraestructura, servicios básicos que le corresponden al estado como salud y educación, mientras que los que se sirven con la cuchara grande son los partidos.