Las mujeres

Por Tatiana Clouthier / Diputada Federal de Morena

A Zabrina, para que pueda volver a caminar.

Nunca podré olvidar cómo desde pequeña escuchaba a mi padre decir una y otra vez que a las mujeres no se les tocaba ni con el pétalo de una rosa. La frase sin duda parece un cliché y más cuando vemos cómo ha aumentado día a día la violencia contra las mujeres. Definitivamente que las causas de porque sucede ésto son multifactoriales, más no podemos dejar de lado que un asunto fundamental va de la mano con esta creencia de que las mujeres y más cuando se casan se vuelven propiedad de sus maridos.

Nada más falso, más vale la pena analizar qué hemos hecho y qué vamos a hacer como sociedad para avanzar en el sentido contrario a esta creencia. Las mamás no somos conscientes de lo que enseñamos implícitamente a nuestros hijos e hijas con nuestro comportamiento en casa. Por un al tolera y sometemos, ellas simplemente repiten el patrón y consideran que el hombre manda. El hijo por su parte dirá el día de mañana si mi mamá se sometía, por qué mi novia o mi esposa no lo hace. Por otro lado, tenemos a las mujeres que ponen a las hijas a limpiar, cumplir tareas de casa y no exigen de la misma manera al varón. Así, cuando se van a vivir con una mujer pues lo mínimo que exigen son tortillas calientes, cama tendida y ropa bien planchada.

Por último y tal vez más importante es la falta de enseñanza al diálogo y resolución de conflictos por la vía pacífica. Veamos algunas situaciones: en la vida muchas personas han aprendido a ceder y cuando se llena el vaso pues no queda más que la reacción total y el grito, el regaño o el golpe. Por otro lado, se tiene que los hijos en ocasiones se vuelven parte del motivo de tolerancia momentánea pues las cosas cambiaran cuando las presiones de nuestra pobre pareja disminuyan en el exterior. Falso también y ésto les va dando terreno a ganar a los varones y los gritos acompañados de alcohol se pueden convertir en golpes que cuando no son parados a tiempo terminan en lastimaduras mayores o incluso la muerte.

Pero, como sociedad no hemos hecho lo correcto para disminuir este problema. A veces o lo mas fácil es terminar por separar a la mujer del hombre y éste se va con sin seña alguna de que es un golpeador y abusador y cuando se une a otra en lugar de haber mejorado la conducta viene recargado.

Por qué cuento y toco este tema hoy, pues ni mas ni menos por que hoy es el día internacional contra la violencia hacia las mujeres. Un día que no solo debería ser recordatorio de todos nosotros en cuanto a la violencia en general, sino en reflexionar de cómo y cuando violentamos a alguien mas por motivos de todo tipo. También debemos pensar que fue sin mas ni menos una mujer la que nos dio la vida y ya por ello deberíamos tener un agradecimiento hacia el propio género.

Así como venimos exigiendo a nuestros gobiernos que paren la inseguridad, así deberíamos convertirnos en promotores desde cada uno de nuestros espacios de PAZ, RESPETO y sobre todo NO VIOLENCIA hacia las niñas, las viejitas y las mujeres de cualquier edad. Tapar un acto de éstos por menor que sea puede terminar en la muerte de otra mujer. Seamos solidarias y sobre todo corresponsables del bienestar de nuestras niñas de hoy que serán mujeres en unos años.

Contacto: @tatclouthier