Martes Santo: Enfrentamiento con líderes religiosos

Redacción

El Martes Santo también es llamado “Martes de controversia”, porque Jesús se enfrenta con los líderes religiosos de su tiempo.

Las acciones que hizo Jesús el lunes, de correr a latigazos a los mercaderes del Templo de Jerusalén, escandalizaron a los sacerdotes fariseos y hasta a sus opositores los saduceos, así como a los ancianos ortodoxos y líderes religiosos judíos de la época.

Primero, los sacerdotes y ancianos que cuestionan su autoridad para predicar y hacer milagros. Luego los fariseos le preguntan sobre el tributo.

Las intrigas de los Fariseos

La importancia del Martes Santo no es fácil de comprender. En un sólo día, Jesús simultáneamente condenaría a las autoridades religiosas al mismo tiempo que confirmaba su deidad. La purificación del Templo el Lunes Santo ocasionó que los Fariseos cuestionaran la autoridad de Jesús para hacer «estas cosas».

Jesús no había recibido su autoridad de los líderes religiosos… así que ellos querían respuestas.

Se trató de forzar a Jesús para que dijera que tenía poder divino de Dios. Entonces podría ser acusado de blasfemia y ser arrestado.

Conociendo sus motivos, Jesús accedió a contestar sus preguntas si ellos contestaban primero si el bautismo de Juan el Bautista era humano o divino. Si era divino, las enseñanzas de Juan confirmaban a Jesús como divino. Si era humano, aquellos que siguieron a Juan crearían disturbios.

Era responsabilidad del Sanedrín conocer la diferencia entre los verdaderos profetas y los falsos, más ellos admitieron vergonzosamente que no lo sabían. Por esto, Jesús no contestó su pregunta (Mateo 21:23–27; Marcos 11:27–33).

La trampa del tributo al César

El Martes Santo aumentaron las conspiraciones para atrapar a Jesús. Los líderes religiosos de Israel tenían un sólo objetivo: deshacerse de Jesús de Nazaret.

Si esto significaba cooperar con un enemigo de toda la vida, cualquier medio estaría justificado. Así que los Fariseos, quienes se oponían a Roma y a su intromisión en el estilo de vida judío, y los herodianos, partidarios de Herodes el Grande, unieron sus fuerzas.

Hasta los saduceos, liberales religiosos que negaban la resurrección, los ángeles, o los espíritus, procuraron desacreditar a Jesús. Esta vez Jesús no permaneció en silencio:

Consciente de su hipocresía, Jesús le recordó a los Fariseos y a los herodianos que una esfera de la autoridad le pertenece a Dios. El hombre tiene responsabilidades tanto en asuntos políticos como espirituales.

En aquel tiempo los fariseos se fueron a deliberar y ver cómo

le podrían cazar en alguna palabra. Le enviaron discípulos suyos

con los herodianos a decirle:

—Maestro, sabemos que eres sincero, que enseñas de verdad el camino

de Dios y que no te importa nada el qué dirán, porque no tienes respetos

humanos. Dinos tu parecer: ¿Es lícito pagar el impuesto al césar o no?

Jesús, conociendo su malicia, dijo:

—Enseñadme la moneda del tributo.

Ellos le presentaron un denario. Jesús les dijo:

—¿De quién es esta efigie y esta inscripción?

Respondieron:

—Del césar.

Él les dijo:

—Pues dad al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios”.

Mateo 22:15-21