No existe nada malo en los pagos a modelo: Trump

 

Por Notimex

Washington.- El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la grabación de las llamadas telefónicas de su ex abogado Michael Cohen fue “tal vez ilegal” tras asegurar que no existe nada malo en los pagos a la modelo de Playboy, Karen McDougal.

En declaraciones dadas este sábado a través de sus redes sociales, el mandatario estadunidense denunció que haber sido grabado sin su consentimiento “podría ser ilegal”.

El ex abogado personal del presidente Donald Trump, Michael Cohen, grabó de manera secreta a su jefe discutiendo pagos a la modelo de Playboy, Karen McDougal, quien aseguró haber tenido una relación adúltera con el mandatario.

“Inconcebible que el gobierno irrumpiera en la oficina de un abogado casi inaudito”, escribió Trump para anadir “aún más inconcebible que un abogado grabara a un cliente, totalmente inaudito y tal vez ilegal. ¡La buena noticia es que su presidente favorito no hizo nada malo!”.

El New York Times (NYT) informó el viernes que los investigadores federales tienen una cinta de audio de Trump y Cohen dos meses antes de las elecciones de 2016 discutiendo un pago a la ex conejita de Playboy, Karen McDougal, quien alega una aventura sin pago con Trump en 2006.

El abogado de Trump, Rudolph W. Giuliani, confirmó el viernes que aquel había discutido los pagos a McDougal con Cohen en la grabación.

Le dijo al NYT que la grabación duró menos de dos minutos y que Trump no sabía que estaba siendo grabado, afirmando que el presidente no había hecho nada malo.

La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) confiscó la grabación este año durante una redada en la oficina de Cohen, y según los informes, ha recopilado otras grabaciones de audio de las conversaciones de Trump con su abogado en ese momento personal.

El Departamento de Justicia investiga la participación de Cohen presuntamente pagando dinero por el silencio a las mujeres antes de las elecciones para evitar que se hagan públicas sus denuncias de asuntos con Trump.

Durante años, Donald Trump le confió a Michael Cohen algunos de sus secretos más personales; recién ahora está comenzando a enfrentar cuán peligrosa puede haber sido esa práctica.