Partidocracia V: Epílogo

Por Salvador Benítez Lozano
Abogado

El sistema político mexicano está al borde del colapso; las confrontaciones son abiertas y la lucha por el poder ya no tiene reglas.

Los actores de siempre pasaron a la pelea callejera. Sin el menor escrúpulo tiran todo tipo de golpes, ignorando al pueblo que los observa y juzga.

En los medios y redes sociales abundan notas y comentarios sobre incontables actos de corrupción en todos los niveles. Desvío de recursos, asignaciones directas, empresas fantasmas, entregas ilícitas para campañas políticas, y todo tipo de triquiñuelas para disponer del dinero público, están a la orden del día.

En su simulada lucha contra la corrupción, el Presidente ha asumido una postura de redentor, olvidando que por su pasado y su actuación presente, tanto él como algunos de sus colaboradores más cercanos, son vulnerables por oscuros precedentes, por su actuación y por sus inexplicables riquezas.

Lo cierto es que los mexicanos le hemos ido a todas con la esperanza de tener mejores gobiernos. Una y otra vez acabamos decepcionados por quienes al final solo se enriquecen impunemente a costa del pueblo.

Los números y las estadísticas no mienten. Somos uno de los países más corruptos y violentos a nivel global; con una economía que va en franca decadencia y victimados por el populismo. El pueblo creyó en un hombre que tuvo la capacidad de engañarlo con un discurso prometedor, abusando de la desesperanza en la que se encontraba.

El tiempo de la partidocracia se agotó. México requiere un cambio radical, un golpe de timón que lleve al poder a una nueva generación de políticos patrióticos, con propuestas que rompan las prácticas que han llevado a los Partidos Políticos a perder su sentido social.

Solo pensando en el bienestar de la República, en atender efectivamente a los pobres creando empleo y, sobretodo, respetando la ley, podremos transitar en paz hacia la plena democracia y el progreso.

sbenitez@qyq.com.mx