Ratifica Corte argentina pena contra sacerdote acusado de abuso

Por Notimex

Buenos Aires.- Una Corte de Casación argentina confirmó hoy la condena de 25 años bajo privación de la libertad para el cura Justo José Ilarraz, declarado culpable en mayo de 2018 del abuso sexual de siete menores entre 1984 y 1993.

La Cámara de Casación N°1 de la oriental ciudad Paraná, presidida por Alejandro Cánepa, decidió por unanimidad rechazar el recurso de casación interpuesto por la defensa de Ilarraz y en consecuencia confirmar la sentencia del 21 de mayo de 2018.

Conforme al fallo, el cura permanecerá en prisión domiciliaria en un departamento de Paraná, capital de la provincia de Entre Ríos, en la región del Litoral argentino, con tobillera electrónica de monitoreo hasta que concluyan las instancias de apelación, según reporte de la televisora El OnceTV.

El 21 de mayo de 2018, la Justicia condenó a Ilarraz a 25 años de cárcel al hallarlo responsable del delito de promoción a la corrupción de menores agravada por ser encargado de la educación, en cinco hechos, y del delito de abuso deshonesto agravado por ser encargado de la educación, en dos hechos.

En el fallo judicial de este lunes, los magistrados consideraron veraces los testimonios de las víctimas y criticaron el encubrimiento jerárquico de la Iglesia Católica, en el abuso sexual de siete menores en el Seminario Arquidiocesano Nuestra Señora del Cenáculo entre 1984 y 1993.

Integrantes de la Asociación Contra el Abuso Sexual en la Infancia, celebraron el fallo judicial e instaron a la opinión pública a denunciar hechos similares, resaltando que “esta es una condena ejemplificadora de que existe la justicia”.

“Celebramos que la Justicia dé lugar a estas denuncias por estos perversos seriales que tanto daño han hecho, y siguen haciendo a nuestros niños”, indicaron Norma Romero, María Inés Barsanti, Lisa Emeri y Enrique Miño, de la organización Así Basta, miembro de la Asociación,

En declaraciones al canal de televisivo, los defensores de los derechos infantiles valoraron la decisión de la Corte de continuar con la medida impuesta por el Tribunal que lo condenó al cura en 2018 y de mantenerlo prisión preventiva domiciliaria. “Por lo menos, no podrá salir a seguir cometiendo sus fechorías”.

“Esta es una condena ejemplificadora, porque hace que de alguna manera, nuestros niños y adolescentes, estén un poquito más seguros”, subrayaron, tras reiterar su llamado para que las victimas de otros abusadores se animen a hablar.