Recordando el debut de Héctor Espino con los Diablos Rojos del México

 

Por Claudio Gámez

Ciudad de México.- Un día como hoy, pero de 1981 debutó con los Diablos Rojos uno de los jugadores más emblemáticos en la historia del béisbol mexicano, Héctor Espino, el gran Superman de Chihuahua iniciaba su temporada número 21 en la Liga Mexicana de Béisbol.

El día de su presentación en el Parque Deportivo del Seguro Social frente a los Rojos del Águila de Veracruz, Héctor Espino ya contaba con 42 años y la afición escarlata siempre había querido ver al gran slugger mexicano vestido con la franela de mayor tradición del beisbol mexicano. Y su sueño se cumplió, aunque duro muy poco, ya que Espino solo estuvo con la Pandilla Roja durante 29 juegos de la temporada de 1981 y posteriormente regresó con los Sultanes de Monterrey para jugar con ellos hasta 1984 y terminar su gran carrera de 24 temporadas en la LMB.

Era el tercer juego de la naciente temporada en el que Héctor Espino se presentó frente a la afición capitalina, lo ganó el Águila seis carreras a cinco, el pitcher triunfador fue Jesús Moreno y la derrota se la llevó por el México Armando Pruneda, el relevista Antonio Limón se acreditó el salvamento.

Don Héctor Espino dejó números impresionantes en la Liga Mexicana de Beisbol, 453 cuadrangulares, 1,573 carreras producidas, 2,752 imparables, 1,505 carreras anotadas, en 2,388 juegos tuvo en grueso .335 de average. Defendió las franelas de Monterrey, Tampico, León, Torreón, Monclova, Saltillo y el México.

Siempre se ha especulado por qué don Héctor Espino no jugo en las Grandes Ligas, a pesar de que fue firmado por los Cardenales de San Luis por sus impresionantes números y facultades. En 1964 firmó a Espino siendo enviado a un club de triple A, Jacksonville Suns. Espino comenzó a batear .300 con tres jonrones en 32 juegos, pero nunca había jugado fuera de la Liga Mexicana.

Por diferentes razones y por reportes de Total Baseball daba diferentes razones. Total Baseball mencionó que Espino era como un gran pez en una pequeña pecera. Empezó la nostalgia por la Liga Mexicana de Beisbol según el periodista Bruce Baskin, también influyó el racismo contra Espino por jugar en los Estados Unidos. Por el “arreglo” que hizo el Sr. Cannavatti y los dirigentes de ese club, en donde el directivo recibió 10 mil dólares de ese tiempo sin darle la mitad a Espino y cuando este se enteró, originó que Espino abandonara el equipo de Jacksonville por lo cual Cannavatti tuvo que devolver el dinero. Para 1965 los directivos de los Cardinals le ofrecieron directamente al Supermán de Chihuahua los 10 mil dólares, pero Espino no los aceptó diciendo que él no hacía estos tratos, regresando a la Liga Mexicana de Verano.

Héctor Espino nunca regresó al béisbol de Estados Unidos y ese año bateó .335 con 17 jonrones en solo 67 juegos en la LMB. Información proporcionada por Prensa de los Diablos Rojos del México y LMB