Remueven a Obispo de EU por “problemas administrativos”

 

Por Notimex

Ciudad del Vaticano.- El Papa Francisco removió hoy de su puesto al Obispo de Memphis, en Tennessee (Estados Unidos), Martin Holley, por “problemas administrativos” y “cuestiones financieras”.

En una nota oficial la sala de prensa del Vaticano apenas informó que el Pontífice decidió “quitar de su encargo” al Clérigo, aunque no especificó públicamente los motivos, una fórmula que según la tradición de la Iglesia se refiere a situación de extrema gravedad y se aplica cuando la persona en cuestión se niega a presentar su renuncia.

Al mismo tiempo, la Santa Sede comunicó el nombramiento, de parte del mismo Obispo de Roma, del Arzobispo Joseph Kurtz de Louisville, ex Presidente de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos como Administrador Apostólico de la Diócesis en sede vacante.

Tras las presiones de sacerdotes y fieles de la Diócesis estadounidense, que llegaron primero a la nunciatura apostólica en Washington y luego hasta el Vaticano, en junio pasado Jorge Mario Bergoglio ordenó una investigación interna.

Según trascendió en Roma, dos cuestiones afectaron al Obispo: la inexplicable transferencia en bloque de unos 42 sacerdotes de la Diócesis (un 75 por ciento del Clero) en apenas dos años y algunas operaciones financieras ambiguas, que determinaron una caída en las donaciones de los fieles, provocando el cierre de 11 escuelas católicas.

Las pesquisas, conducidas en el cuadro de una “visita apostólica”, estuvieron a cargo de los Arzobispos Wilton Gregory, de Atlanta, y Bernard Hebda, de Saint Paul-Minneapolis. Ellos tomaron testimonios a unos 50 entre fieles laicos y sacerdotes de Memphis.

La visita apostólica fue confirmada este día por el portavoz del Vaticano, Greg Burke, quien destacó además que la remoción del Obispo de parte del Papa se debió a “motivos administrativos”.

En una carta del 22 de junio, un día después del inicio de la “visita apostólica”, el Obispo Holley informaba a los sacerdotes de Memphis que el objetivo era “ayudar a la diócesis” y “mejorar la capacidad de la Iglesia de servir a las personas”.