Respirando desigualdad

Por Alfonso Martínez Muñoz / Director Ejecutivo del Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire del Área Metropolitana de Monterrey

La contaminación del aire aumenta la desigualdad social. Aunque la contaminación atmosférica nos afecta a todos, quienes vivimos en el área metropolitana de Monterrey;  sin duda a quienes más afecta es a las personas que menos tienen.

En proporción los gastos asociados a los efectos de la contaminación atmosférica son mayores, en la medida que los ingresos disminuyen. Además las personas con menores ingresos normalmente tienen sistemas de salud menos eficientes por lo que los efectos negativos de la contaminación se prolongan más,  y las consecuencias suelen ser mayores. Aunado a esto la línea de base de mortalidad por otras causas tales como son los accidentes, o violencia entre otros factores normalmente es más elevada por lo que las muertes prematuras asociadas a la contaminación atmosférica se suman a esta línea base.

Incluso algunas investigaciones han demostrado que las personas de bajos ingresos transfieren recursos económicos a los grupos de mayores ingresos al hacer gastos relacionados con su salud. También es muy probable que las personas de bajos ingresos estén más expuestos a los contaminantes del aire en situaciones tales como la quema de basura que aún es común en algunos sitios o bien cuando pasan un tiempo prolongado en avenidas muy transitadas quienes tienen que moverse en transporte público.

Cuando se discutan medidas que son necesarias tales como  la necesidad de retirar los vehículos más contaminantes de circulación, y se argumente que esto no es socialmente correcto, es importante tomar en cuenta que la contaminación que estos vehículos están generando afecta en mayor proporción a un nivel económico generalmente más bajo que al que pertenecen los dueños de lo vehículos contaminantes.

 

Contacto: deoccaamm@gmail.com