Reto histórico

Por Bernardo González Garza / Presidente del Concejo Municipal de Monterrey

En diciembre de 1923, ante un resultado impreciso en elecciones celebradas para la Alcaldía de Monterrey, el Congreso del Estado de Nuevo León emitió un decreto para que la administración de la ciudad quedara a cargo de un Concejo Municipal. A ese Concejo, el historiador Israel Cavazos lo llamó de “Administración Civil” y se instaló el 1 de enero de 1924, siendo encabezado en distintos momentos por los destacados ciudadanos Jerónimo Siller, José Martínez Campos y Modesto Arreola. Se integró por 19 Concejales, todos ciudadanos honorables, que cumplieron cabalmente con el encargo de dirigir temporalmente a esta gran ciudad.

Hoy vivimos tiempos similares. La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, determinó el 30 de octubre de 2018 que se realicen elecciones extraordinarias. Y mientras se realizan estas nuevas elecciones, el actual Congreso del Estado nombró un nuevo Concejo Municipal para hacerse cargo provisionalmente del Gobierno de Monterrey.

Quienes integramos este Concejo Municipal, nos enfrentamos a una responsabilidad histórica. Ahora somos  responsables de garantizar la Seguridad y los Servicios Básicos de todos los regiomontanos. Igualmente, somos responsables de garantizar la paz y la tranquilidad en las próximas elecciones extraordinarias.

Pero el verdadero reto es más de fondo y tiene que ver con la naturaleza de la integración de este Concejo Municipal. Hablamos de un organismo ciudadano, donde la mayoría de sus integrantes pertenecen a la sociedad civil y cuyos tres principales integrantes: los dos Concejales Síndicos y yo como Concejal Presidente no formamos parte de ningún partido político.

Hablamos de una administración municipal que tiene la oportunidad histórica de dar a su trabajo un sello completamente ciudadano, sin influencia alguna de partidos políticos o corrientes ideológicas. Un Concejo Municipal enfocado a satisfacer los requerimientos ciudadanos, desde la óptica de los propios ciudadanos.

El tiempo que estará en funciones este Concejo Municipal, será muy corto. Será difícil que logremos consolidar cambios realmente trascendentes en favor del ciudadano. Pero debemos de intentarlo. Los meses en que este Concejo Municipal permanezca vigente, debemos empeñarlos en intentar sentar las bases de un verdadero cambio.

No tenemos otra opción. Estamos llamados a trascender. A que la gente de Monterrey recuerde a este Concejo Municipal, como el organismo que no surgió de ningún partido político y que, por eso mismo, trabajó única y exclusivamente por y para el ciudadano.

El tiempo es muy corto. Y lo estamos provechando.

Contacto: b.gonzalezgarza@gmail.com