Un menor ritmo de crecimiento

Por Por Carlos Carrasco Sánchez /  Catedrático de Economía de la UDEM

Recientemente, se ha reportado una baja en las estimaciones de crecimiento de la economía mexicana para los próximos años y, desde algunas fuentes, se ha apuntado a que algunas decisiones del Presidente López Obrador han generado incertidumbre en los mercados y, consecuencia de ello, el crecimiento económico se ha visto mermado.

¿Qué tanto han repercutido las decisiones del Presidente en el crecimiento? La respuesta a esta pregunta es bastante compleja. Con la información que tenemos, es difícil saber si parte de la caída en las estimaciones del crecimiento -y qué parte- se deben a las decisiones del presidente o son respuestas al contexto desfavorable de la economía mundial.

Una economía en desarrollo y abierta, como México, es especialmente vulnerable a los vaivenes del entorno mundial. Por ello, es posible suponer que al menos una parte de la caída en las estimaciones del crecimiento ha sido generada por factores externos: la tensión comercial entre Estados Unidos y sus socios comerciales, el Brexit, cambios en la política monetaria en países desarrollados, entre otras.

Lo anterior no deslinda de responsabilidades al principal encargado de la política económica del país, cuyas decisiones deben pasar por la lupa pública. No obstante, contextualizar las decisiones del presidente permite, en lo posible, analizar sus efectos en la actividad económica.

Llevamos varios sexenios con tasas de crecimiento minúsculas que impiden la mejora generalizada de la calidad de vida de los mexicanos. Por ello, es momento de que el presidente dé un paso adelante, presente una estrategia de desarrollo creíble y demuestre que el crecimiento es su prioridad, ¿lo hará?

Contacto: carlos.carrasco@udem.edu